Daibel tiene más de dos años y duerme con nosotros en la misma habitación. Hay quien no ve esto con buenos ojos, pero en nuestro caso es una cuestión de supervivencia mutua. Es una obligación por la seguridad de Daibel y un gran beneficio para mi espalda y mi escasa cantidad y calidad de sueño. En la unidad de neonatos en la que estuvo ingresado Daibel, había charlas para padres en las que nos daban información sobre lactancia o la preparación del alta, por ejemplo. Yo asistí a un par de ellas. Una era sobre el vínculo afectivo, algo que a mí me preocupaba mucho porque desconocía si podía estar bien establecido, ya que nos separaron tras el nacimiento y me veía e la obligación de marcharme a dormir a casa cada noche dejándole a él ingresado. Recuerdo que cuando le comenté a una enfermera que iba a ir a la charla ella me dijo "¿La vas a dar tú? Esa charla a ti no te hace falta". Bueno, había una parte de razón en sus palabras. No me hacía ninguna falta, ni a mí, ni a los otros padres que asistieron, escuchar lo que allí se dijo. Nos encontramos…
Daibel estuvo dos meses hospitalizado tras el nacimiento. Al darle el alta, mi familia tenía dos labores importantes que realizar. Debíamos retomar nuestra vida tras un parón considerable en el que yo sentía que me había perdido el otoño; y también teníamos que elaborar una nueva rutina con Daibel en nuestras vidas. Dos tareas que no eran excluyentes y dependían la una de la otra. La primera fue fácil. Integrar a Daibel en nuestro día a día no costó nada. Hacíamos prácticamente lo mismo que antes de que él naciera en cuanto a ocio se refiere, a pesar de que él va enganchado a dos máquinas y cables. Le integramos con facilidad y valentía en nuestras actividades, lo que creo que le viene muy bien. Más difícil sería asumir que Daibel tendría que asistir a un sinfín de citas médicas y sesiones de terapia. Consultas en las que las informaciones sobre su estado salud y los tratamientos que requería caían como una losa sobre mis emociones y me hacían tambalearme y dudar en muchas ocasiones. Cuando Daibel tenía cinco meses volví a sentirme agobiada. Aún siendo tan pequeño, mi hijo tenía muchos deberes. Tenía tres terapeutas que nos indicaban qué…
Miércoles, 30 Diciembre 2015 09:05

2015, un año de aislamientos y artesanía

Siempre que se acerca el cambio de año me acuerdo de una película absolutamente pastelosa que vi en mi adolescencia. Se trata de Emma, un dramedia de época, dirigido por Douglas McGrath y protagonizado por Gwyneth Paltrow, que no recomiendo XD. Hacia el final de la peli hay una escena en la que se dice algo así como: “Si al repasar lo acontecido en el último año, no derramas alguna lágrima, ya sea de alegría o de tristeza, entonces ese año no habrá servido para nada”. Todos los diciembres me viene esta frase a la cabeza y creo que, hasta este año, esas lágrimas habían sido siembre de alegría. Este diciembre es diferente. 2015 ha sido un año bastante raro para mí y mi familia. Estoy tenido que acostumbrarme a una nueva situación y no me resulta nada fácil. Estamos viviendo una temporada de muchos encierros en casa y hospitalizaciones a causa del estado de salud de Daibel y, no nos vamos a engañar, no lo llevo bien. El año empezó siendo muy agradable, con unos días en familia en el pueblo, algo que nos apetecía mucho. A finales de enero Daibel empezó a hacer hipoglucemias (bajos niveles de glucosa…
Lunes, 28 Diciembre 2015 10:06

Regalos para mamá

Estamos en temporada de regalos. Ya te he contado qué lista le hemos pasado este año a amigos y familiares con las cosas que necesita Daibel. Ahora os traigo un post con algunas ideas para regalar a mamás que, como yo, han sido poseídas por la creatividad que trae consigo la maternidad. Como en casa no celebramos la Navidad de forma convencional y Papá Noel no ha pasado por aquí, os voy a contar qué regalos me hicieron en mi cumpleaños, que también es en diciembre. Una maternidad que inspira Desde que me quedé embarazada se despertó en mí una creatividad que no sabía que existía. Y, al nacer Daibel con necesidades especiales, tuve que agudizar el ingenio porque las cosas que él necesita no son fáciles de encontrar en tiendas, así que le fabrico mucho de los juguetes y materiales de estimulación que utilizamos. Pero a mí nunca se me han dado bien las manualidades. De hecho, ni me gustaban. Hasta mi madre me acababa los ejercicios de plástica del cole porque a mí no me interesaban nada. Así que estoy iniciándome en esto de las manualidades y redescubriéndome, demostrándome que no se me da tan mal como yo…
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