Tenía muchas ganas de contarte que en el Banco del Tiempo de Rivas (BdT) tenemos un grupo de madres que funciona como red de intercambio. Además, así inicio una serie de publicaciones sobre #AhorroyCrianza, dos conceptos que en ocasiones no se llevan demasiado bien, pero que, con un poco de ingenio, pueden ir de la mano. Yo pertenezco al BdT desde hace unos 5 años y en este tiempo me he ido involucrando cada vez más, hasta el punto de que soy gestora desde septiembre. Estoy muy orgullosa de esta organización en la que pretendemos crear barrio, recuperar la comunidad y la solidaridad entre vecinos de una ciudad grande. Cómo funciona el BdT Si no conoces los Bancos del Tiempo, te preguntarás cómo funcionan. Yo te lo cuento. Cuando te apuntas a un BdT ofreces tu tiempo para hacer cosas por otras personas. Yo, por ejemplo, ofrezco ayudar a hacer la comida para fiestas, enseñar a usar la Thermomix, el ordenador y a bailar danza del vientre. Cuando alguien necesita algo de esto, me llama, le hago el servicio y después registra en mi contador las horas que he invertido. Yo puedo llamar a esa persona u otra cualquiera para…
Sábado, 12 Marzo 2016 08:26

Regalos para el Día del Padre DIY

Es curioso cómo nos cambia la maternidad. Hay cosas en las que ni me había parado a pensar que pudieran ser diferentes antes de ser madre y el Día del Padre es una de ellas. Para mí se ha convertido en un día importante y resulta que no lo celebro con mi padre, sino con el hombre con el que he tenido un hijo. Es un día al que mi maravilloso padre y yo nunca le prestamos demasiada atención. Alguna vez le cayó algún regalo y supongo que habremos compartido una comida especial a algún 19 de marzo, pero ya veis, ni siquiera tengo un recuerdo nítido. Él y yo siempre lo vimos como lo típico que se dice, que es un invento de los centros comerciales, y que no queríamos entrar en ese juego consumista. Sin embargo, el 19 de marzo de 2014, seis meses después de que naciera Daibel, tenía un fuerte deseo de celebrar el día con Kike. De repente, se volvió importante. Teníamos mucho que celebrar. Daibel estaba con nosotros después de unos meses de salud muy delicada y sentía algo así como que tenía que demostrarle que le queríamos con nosotros y que no importaba…
Jueves, 03 Marzo 2016 11:09

Una presentación emocionante

Llevaba ya un par de días inquieta. Me iban llegando confirmaciones de asistencia y tenía toda la pinta de que la sala se iba a llenar. Las trabajadoras de ASPAdiR me comentaban que estaban encontrando mucho interés sobre el proyecto en la difusión que estaban haciendo. Me apuraba, incluso, que se nos quedase pequeño el espacio y no tuviésemos comida y bebida suficiente. No me recuerdo tan nerviosa desde hacía mucho tiempo y, la verdad, no me gusta. Ojalá supiese estar más serena. Me temo que me queda mucho trabajo por ahí todavía… Mi entorno lo sabía y se volcaron en ayudarme. Así pude delegar funciones y sentir menos presión. Gracias a su ayuda, el día de la presentación de Crianza Mágica en ASPAdiR pude tumbarme de 15:00 a 16:00 a hacer algunas respiraciones para relajarme, ya que me notaba muy acelerada. Durante todo el día estuve recibiendo mensajes de apoyo de personas que no podían venir a la presentación y de las que sí vería en unas horas. Mucho amor, mucho ánimo, mucha compañía que lo hace todo más fácil. Llegamos a preparar la sala y tenía tanta ayuda que sólo tenía que preocuparme de saludar a quienes iban…
Durante el embarazo de Daibel tuve tiempo de leer e informarme sobre la lactancia, por ejemplo, aquí. Tras esas lecturas, gracias a las que comprendí los grandes beneficios que nos aportaría, tenía clarísimo que iba a esforzarme mucho por tener una lactancia exitosa. Daibel nació con ciertos problemas de salud que hicieron muy complicado cumplir lo que, al final del embarazo, se había convertido en un fuerte deseo. Una serie de circunstancias hicieron la lactancia mucho más complicada de lo que yo me podría haber imaginado. Mi hijo nació con problemas graves de salud, lo que hizo que nos separaran tras el parto y no pude ponerle al pecho hasta que no pasaron unas 48 horas, lo que no ayuda nada a establecer la lactancia. El pequeño nació con labio leporino, lo que complicaba mucho el enganche. Su hipotonía (bajo tono muscular) también lo ponía difícil. Que la unidad de neonatos no esté prepara para que las madres estemos allí las 24 horas, lo hace imposible. Además, recientemente, he comprobado que son muy pocos los niños con su síndrome que consiguen mamar, pero pienso que, con más ayuda, serían más los que podrían conseguirlo. En los dos primeros días de…
Página 3 de 4