Lunes, 12 Noviembre 2018 09:04

¿Soy minimalista?

Lucía Terol, minimalista que puedes encontrar en Sencillez Plena, diría que el minimalismo no tiene que ver con el número de objetos que tienes, sino que es más bien una actitud y creo que ella misma me diría que estoy en el camino del minimalismo. Sigo teniendo muchos objetos, pero he reducido mucho en lo material y lo inmaterial en los últimos meses. Hay ciertos aspectos que he descubierto del minimalismo que encajan conmigo y los quería compartir por si a alguien más le inspira. Cómo empezó todo Es muy curioso cómo ha sido todo el proceso que acaba conmigo escribiendo este post. El detonante surge cuando nos vemos en la obligación de plantearnos un cambio de casa. No nos queremos mudar, pero ciertos acontecimientos pueden llegar a forzar que cambiemos de domicilio. Es algo que comenzamos a hablar hace más de un año y, como era una posibilidad real, nos pusimos a buscar casas. En ese momento, lo vi claro: no quiero vivir en una casa grande. Cuanto más grande, más trastos y más tiempo invertido en limpiar y ordenar. Mi prioridad no es esa. Aún sabiendo que una casa con las dimensiones de la actual es suficiente y…
Miércoles, 26 Julio 2017 09:24

10 cosas que adoraba de mi abuela

Mi abuela Aurora falleció hace un año. Se trata la primera muerte que he tenido que afrontar de verdad. Cuando era niña fallecieron mi bisabuela y Jose, pero eso… era niña y no fui consciente del duelo que suponía, aunque entiendo que lo debí pasar igualmente. Hoy me hago este regalo; me permito escribir sobre mi abuela porque en este año apenas he hablado de ella y no he dejado que pasara mucho tiempo por mi cabeza. Ha sido así porque cada vez que se viene a mis pensamientos siento mucho dolor. Su muerte sucedió en un ambiente enrarecido por problemas familiares y, además, sufrió mucho. No se lo merecía. No nos lo merecíamos. En este año, acordarme de ella ha supuesto acordarme de su feo final y me ha resultado muy doloroso. Tampoco he podido ir a su casa, no me encuentro con fuerzas. Por eso me regalo esta lista. Es para mí, para ella y para todo los que la quisimos. Quiero recordarla por lo que fue, por lo que hizo, por lo que me enseñó y no sólo por su turbio final. Aquí van las 10 cosas que adoraba de mi abuela: 1. Podía hablar con ella…
“La culpa viene con el pack de madre”. Es una frase que he dicho muchas veces. No conozco a ninguna madre que no se haya sentido culpable alguna vez. Pero hoy quiero reflexionar sobre esto porque, aunque parece que la culpa es algo inherente a nosotras, también parece que no es algo útil. Yo hoy os propongo hacer que sirva para algo, desprendiéndonos de la culpa innecesaria y quedándonos con la parte que nos hace mejorar, si es que eso es posible. Mi culpa Yo experimenté la culpa materna nada más nacer Daibel, cuando nos separaron. No me sentí culpable porque nos separaran, sino por sentirme aliviada por ello. Hay una explicación fisiológica para que me pasara eso, pero no me voy a detener en ella; en primer lugar, porque tendría que explicar cómo fue mi parto y todavía no puedo; en segundo, porque este post va de otra cosa. Al menos diré, que era normal sentir alivio en aquella situación porque me habían robado el parto y mis hormonas estaban bloqueadas y no estaban haciendo su función. Durante el ingreso en neonatos me sentí culpable en muchas ocasiones, en relación con la lactancia, con las separaciones nocturnas o simplemente…
En el último post me desnudé contando cómo he vivido lo que para mí ha sido el final de mi puerperio. Escribir ese artículo fue sanador y quise compartirlo por si a alguien más le ayudaba. Si compartí aquello, no puedo dejar de publicar la respuesta que me dio Jazmín Mirelman, psicóloga perinatal de Red Afectiva, tras leerlo. Sus palabras son más esclarecedoras aún y me han ayudado a comprender mucho mejor todo este proceso. Como buena argentina, tiene un dominio exquisito de la palabra y un profundo conocimiento de la psique humana; por eso, su texto tiene tanto valor. Que lo disfrutes… Querida Ana, Me gustaría reiterarte la admiración que me mereces por cómo cuidas a Daibel, a tu familia y a ti misma y por el importante trabajo que realizas a través de estos relatos, que dan tanto que pensar. Puedo leer en tus palabras una gratitud por el encuentro que tuvimos, que nos permitió hablar pero no tapar, dejar que se abrieran ventanas y que por allí pasara el tiempo, el aire, la crisis y las ocurrencias. Creo que hablas de puerperios y de duelos. Así, en plural, ya que son muchas las recuperaciones que el cuerpo…
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