Necesitamos tu ayuda. Participamos en un festival de cortos y fotografías con dos imágenes que te presentaré a continuación y nos gustaría que las votases para poder ganar el premio del público. Quiero explicarte qué me ha llevado a participar y por qué he elegido estas fotografías.

Participamos en el III Festival Interncional de Cotros y Fotografía organizado por polimedicado.org. Me habló de él mi amiga María Miret, periodista experta en salud holística que escribe en su blog Esencia. Detrás de polimedicado.org  está el Laboratorio de Prácticas Innovadoras en Polimedicación y Salud, una organización sin ánimo de lucro que tiene como objetivo “mejorar, transferir, innovar y gestionar el conocimiento sobre la utilidad, calidad y eficiencia del fenómeno de la polimedicación, el uso inadecuado de medicamentos y sus repercusiones en la salud”. Como me parece un tema importantísimo, sobre el que debemos tomar consciencia, me animé a participar.

En octubre de 2015, cuando Daibel pasó una mala racha que nos llevó a tres ingresos, cinco urgencias y un aumento considerable en su medicación, decidí que participaría y tenía muy claro con qué imágenes. Os las muestro a continuación:

Tres días ingresado en pediatría

Tres días ingresado en pediatría Ana Isabel Íñigo

En uno de aquellos ingresos que duró tres días, fui guardando las jeringas con las que le dábamos la medicación oral. Sólo la oral y que no va integrada en la alimentación, ni inhalada, ni intravenosa. El resultado es esta montaña de jeringas que da qué pensar, sobre todo, teniendo en cuenta que el contenido lo había tomado un niño de dos años.

La cena

La cena Ana Isabel Íñigo

También he presentado esta otra imagen en la que se ve qué puede llegar a tomar Daibel en la cena. Hay días que antes de acostarse, entre las 8 y las 12, se toma todo esto. Y hay días que más, dependiendo de si está pasando algún proceso infeccioso o no. En la imagen se ve de todo, desde puré verduras y leche, hasta antiepilépticos, antibióticos y broncodilatadores, pasando por harinas y semillas ecológicas para complementar su alimentación u otros productos naturales de herbolario que le damos para compensar. Sin embargo, faltan otras cosas que también toma en otras ocasiones, como laxantes o analgésicos, así como otros productos de la medicina alternativa.

Me gustaría también llamar la atención sobre las cápsulas y comprimidos que hay en la imagen. Por supuesto, Daibel no los puede tomar según vienen en la caja, así que tengo que prepararlo, lo que me hace sentir un poco alquimista y pensar que el mundo no está hecho para que haya bebés enfermos.

Cómo puedes votar

Es muy fácil. Entra en la página de Facebook de Laboratorio prácticas Innovadoras en polimedicación y salud y dale a ´Me gusta’ y/o comparte las imágenes tituladas ‘La cena’ y ‘Tres días ingresado en pediatría’.

Si ganamos el premio, usaremos ese dinero a pagar los tratamientos que Daibel necesita. ¡Muchas gracias por ayudarnos!

Convivir con la polimedicación

A mí me resulta muy frustrante que Daibel tome todo esto. Cuando nació y salió de neonatos, ya tomaba tres medicamentos. Yo no hacía más que preguntar a los médicos que si le podíamos bajar o quitar alguno. Ya no toma ninguno de esos tres, pero a la vista está que le administramos otros. En el último año ha comenzado a tomar fármacos nuevos y de otros se le ha aumentado la dosis. Llegando a, como se ve en la foto, acompañar sus comidas de una cantidad de fármacos que no alcanzo a asumir. Y creo que no soy la única… En aquel mes de octubre, tras el segundo ingreso, la lista de medicamentos a ingerir en la noche era abrumadora. Pasó algo muy curioso. La primera noche en la que debía ingerir todo aquello, Daibel vomitó después de cenar. Él que no vomita nunca, expulsó de su cuerpo todo lo que le habíamos metido, como si tratase de hacernos ver que él tampoco quería tomárselo. No toleraba ingerir nada. Ojalá la cosa se hubiese quedado ahí. Pero tuvimos que irnos al hospital y se quedó de nuevo ingresado. Debían ponerle la medicación intravenosa porque, de lo contrario, podía enfermar más aún.

Sinceramente, tampoco llevo bien darle los complementos naturales que compramos en el herbolario, aconsejados por Estela, nuestra naturópata de Naturonium. Sé que no son fármacos, que no tienen los efectos secundarios de su medicación de base, pero, aún así, me cuesta llenar más jeringas y administrarle desde fuera más productos.

Así que así estamos, resignados. No nos queda otra que convivir con la polimedicación. No creo que nunca llegue a acostumbrarme y casi espero no hacerlo.

¿Nos das tu voto aquí? ¿Tú hijo toma muchos medicamentos? ¿Cómo lo llevas? ¿Confías en la naturopatía?

Publicado en Terapias