Daibel estuvo dos meses hospitalizado tras el nacimiento. Al darle el alta, mi familia tenía dos labores importantes que realizar. Debíamos retomar nuestra vida tras un parón considerable en el que yo sentía que me había perdido el otoño; y también teníamos que elaborar una nueva rutina con Daibel en nuestras vidas. Dos tareas que no eran excluyentes y dependían la una de la otra. La primera fue fácil. Integrar a Daibel en nuestro día a día no costó nada. Hacíamos prácticamente lo mismo que antes de que él naciera en cuanto a ocio se refiere, a pesar de que él va enganchado a dos máquinas y cables. Le integramos con facilidad y valentía en nuestras actividades, lo que creo que le viene muy bien. Más difícil sería asumir que Daibel tendría que asistir a un sinfín de citas médicas y sesiones de terapia. Consultas en las que las informaciones sobre su estado salud y los tratamientos que requería caían como una losa sobre mis emociones y me hacían tambalearme y dudar en muchas ocasiones. Cuando Daibel tenía cinco meses volví a sentirme agobiada. Aún siendo tan pequeño, mi hijo tenía muchos deberes. Tenía tres terapeutas que nos indicaban qué…
Miércoles, 30 Diciembre 2015 09:05

2015, un año de aislamientos y artesanía

Siempre que se acerca el cambio de año me acuerdo de una película absolutamente pastelosa que vi en mi adolescencia. Se trata de Emma, un dramedia de época, dirigido por Douglas McGrath y protagonizado por Gwyneth Paltrow, que no recomiendo XD. Hacia el final de la peli hay una escena en la que se dice algo así como: “Si al repasar lo acontecido en el último año, no derramas alguna lágrima, ya sea de alegría o de tristeza, entonces ese año no habrá servido para nada”. Todos los diciembres me viene esta frase a la cabeza y creo que, hasta este año, esas lágrimas habían sido siembre de alegría. Este diciembre es diferente. 2015 ha sido un año bastante raro para mí y mi familia. Estoy tenido que acostumbrarme a una nueva situación y no me resulta nada fácil. Estamos viviendo una temporada de muchos encierros en casa y hospitalizaciones a causa del estado de salud de Daibel y, no nos vamos a engañar, no lo llevo bien. El año empezó siendo muy agradable, con unos días en familia en el pueblo, algo que nos apetecía mucho. A finales de enero Daibel empezó a hacer hipoglucemias (bajos niveles de glucosa…
Lunes, 28 Diciembre 2015 10:06

Regalos para mamá

Estamos en temporada de regalos. Ya te he contado qué lista le hemos pasado este año a amigos y familiares con las cosas que necesita Daibel. Ahora os traigo un post con algunas ideas para regalar a mamás que, como yo, han sido poseídas por la creatividad que trae consigo la maternidad. Como en casa no celebramos la Navidad de forma convencional y Papá Noel no ha pasado por aquí, os voy a contar qué regalos me hicieron en mi cumpleaños, que también es en diciembre. Una maternidad que inspira Desde que me quedé embarazada se despertó en mí una creatividad que no sabía que existía. Y, al nacer Daibel con necesidades especiales, tuve que agudizar el ingenio porque las cosas que él necesita no son fáciles de encontrar en tiendas, así que le fabrico mucho de los juguetes y materiales de estimulación que utilizamos. Pero a mí nunca se me han dado bien las manualidades. De hecho, ni me gustaban. Hasta mi madre me acababa los ejercicios de plástica del cole porque a mí no me interesaban nada. Así que estoy iniciándome en esto de las manualidades y redescubriéndome, demostrándome que no se me da tan mal como yo…
Martes, 22 Diciembre 2015 08:00

Una maternidad transformadora (primera parte)

Tengo la convicción de que siempre he querido ser madre. Creo que ha sido un deseo que ha estado en mi interior desde que era niña. Kike y yo nos elegimos cuando sólo teníamos 14 años para pasar nuestra vida juntos. Desde el primer día sabíamos que queríamos estar siempre unidos y formar una familia. Con los años, fuimos madurando, obviamente. Nuestra relación pasó, pasa y pasará por baches que la hacen cada día más fuerte. Cuando nuestro noviazgo adquirió la solidez suficiente, supimos que queríamos ser padres jóvenes, antes de los 30. Se nos escapó una oportunidad cuando yo tenía 24 años. Fue muy duro despedir a nuestro bebé estrella. Con el tiempo me he dado cuenta de que ese no era nuestro momento. Esa estrella debió darse cuenta. Posiblemente percibió que necesitábamos más tiempo de preparación para ser padres y nos dio la oportunidad de aprender lecciones muy valiosas de aquella experiencia. En septiembre de 2013 nació Daibel. Yo ya tenía 28 años. Seguíamos dentro de nuestro objetivo de ser padres antes de los 30. Aquí ya había mucha más consciencia, mucho aprendizaje, muchas vivencias que nos habían preparado para lo inesperado que nos tocaría vivir. Una de…
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