Lunes, 29 Agosto 2016 11:36

Cicatrices

Tus brazos y tus pies están llenos de cicatrices casi imperceptibles, pero yo las veo cada día. Son minúsculas, son muchas, son duras. Cada una representa múltiples pinchazos en tu piel, hospitalizaciones, urgencias, sufrimiento. Tu sufrimiento, mi sufrimiento, nuestro sufrimiento. Las miro y revivo, por eso no las busco. Me las encuentro en un masaje, en una caricia, en un juego de cosquillas. Y lo revivo. Lo recuerdo con nitidez y duele. Tu cicatriz más visible, en mitad de tu cara, es las que menos veo. Me pasa desapercibida. Te dolió mucho, nos dolió mucho, pero mejoró mucho tu calidad de vida, la nuestra. Tu cicatriz más oculta, en tu cuello, es la que no quiero ver. Me recuerda el peor día de nuestras vidas. Ahí estará para siempre.
Hace unas semanas, mi amiga Carolina me pedía que firmase esta petición para que la Real Academia Española (RAE) cambie el significado de la palabra “autista” en su diccionario. Lo hice y también os pedí por redes sociales que firmarais. Todavía puedéis hacerlo si quiereis. Me pareció muy lógico lo que allí se pedía, de sentido común y compartía la idea del poder que tiene el lenguaje. Hace unos días, el escritor Javier Marías, escribía un artículo criticando esta petición, alegando que atenta contra la libertad de expresión. Su escrito me parece vergonzoso, salpicado de demagogia y aderezado con un batiburrillo de cosas que nada tienen que ver las unas con las otras. Hoy, tras leer ese artículo, Carolina se ha indignado, y con razón. Le he pedido permiso para publicar y, en la medida de mis posibilidades, darle más difusión a las palabras que hoy ha compartido en su página de Facebook, que me parecen brillantes e impecables. Con ella os dejo… La respuesta de Carolina He leído el artículo de Javier Marías publicado en El País, en el que ponía el grito en el cielo por la demanda de las diversas familias y asociaciones que solicitaban cambiar el…
Martes, 17 Mayo 2016 14:19

Diversidad funcional

Mi héroe particular se llama Jorge. No es muy alto pero es tan gigante... Tiene el pelo castaño a juego con sus ojos. La gente dice que tiene la mirada perdida a mí me gusta llamarla soñadora. En su mundo existe el dolor pero es la única persona que conozco que puede hacer feliz a todos los que están a su alrededor solamente sonriendo. Parece hecho de acero como los superhéroes. Tiene unos bíceps que muchos envidiarían y una fuerza que asombra a todo el que le conoce. Sus manos son grandes y fuertes, la gente dice que son algo torpes y que las cicatrices que tienen en el dorso de la mano dan cosa, pero ya me gustaría a mí ver a más de uno comer como él lo hace pese a sus cicatrices, y poner tanto empeño en romper los papeles del banco a cachitos muy pequeños donde no se distinguen los nombres. Es algo cabezón, pero yo digo que le viene de familia, ya que: a ellos les cuesta cambiar de idea cuando les gusta algo, pero como todo superhéroe debe de tener algo de cabezón para conseguir sus objetivos. Como os habréis dado cuenta a la gente…
Miércoles, 23 Diciembre 2015 08:00

Tres soles y una luna para Daibel

Alicia se preguntaba por qué no veía a Daibel por ninguna parte a pesar de que le habían dicho que ya había nacido. Tras unas cuantas semanas pudo, por fin, conocerle. Se mostró intrigada y algo distante, pero rápidamente cogió confianza y le regaló muchas muestras de cariño, que fueron menguando cuando nació un nuevo bebé en su familia, lo que es muy natural. También muy natural fue su reacción al sorprenderse y casi entristecerse porque su hermanito no tenía ciertas alteraciones faciales con las que sí contaba Daibel. ¡Maravillosa infancia! Puede que, por el momento, Alicia no le haya enseñado muchas cosas a Daibel, ya lo hará, pero claramente es la niña que más me ha enseñado a mí lo que es la infancia y, por lo tanto, me ha ayudado, me ayuda y me ayudará a comprender la maternidad. Podríamos decir que Sofía es el primer amor pasional de Daibel. Al revés que Alicia, que al principio se mostraba algo cohibida, Sofía dio rienda suelta al cariño y la pasión desde el principio, abrazándole enérgicamente y robándole a Daibel los primeros besos, pero que el pequeño ha llegado a saborear con mucho gusto. Nora es, sin duda, quien más…