Un día, Jazmín Mirelman, de Red Afectiva, me pidió un escrito sobre nuestra experiencia en una de sus sesiones de biodanza para mamás y bebés en el Espacio Kenko. Lo podéis leer aquí. Al poco tiempo ella me mandó un texto con su visión y me sorprendió introduciéndolo con una conversación que mantuvimos a través de Facebook. Os dejo con esa charla y después con un delicioso escrito en el que cuenta cómo lo vivió ella y que me emociona cada vez que lo leo.   Una conversación entre madres -          ¡Hola guapa! ¿Cómo te va? Te escribo para comentarte un par de cosas. -          Hola, hermosa, a mí muy bien. Sigo vuestra Crianza Mágica. ¿Cuando hacemos una reunión de niños y trabajo para inventarnos algo juntas? Ahora mismo estoy saliendo para la Asamblea de la Asociación Española de Psicología Perinatal, pero te leo en cuanto llegue desde el móvil. -          Estoy pensando ir un día a una de tus clases de música y movimiento. -          ¡Ah, qué guay! Cuando quieras. Estás invitada a una clase de mi parte, of course. Cierro y luego te leo. ¡Buen finde! -          Antes no podíamos ir porque coincidía con la logopeda, pero está…
La biodanza y yo tenemos una relación de amor odio un poco rara. Por un lado, creo que está hecha para mí. Por otro, no soy capaz de encontrar un grupo regular en mi entorno. ¡Y mira que lo he intentado! Para encontrarme bien siempre he necesitado hacer alguna actividad física, pero soy una persona que vivo algunas situaciones con cierta ansiedad, por lo que debo atender a mi estado emocional y hacer actividades que me ayuden a regular. Pero a mí nunca me han gustado el yoga o clases por el estilo. Siempre he buscado actividades más dinámicas. Por eso, asistí durante años a clases de danza del vientre con Harizsa, una profesora maravillosa, y ahora estoy formando un grupo en el que seré yo quien imparta las clases y del que seguro os hablaré. Hace años, cuando pasaba mis peores momentos con la ansiedad, un amigo y mentor me recomendó realizar biodanza. Se trata de una actividad física en la que se conecta emocionalmente con una misma y los demás, que permite el autoconocimiento de nuestra esencia. Me animé a probar en unas sesiones guiadas por Carmen Manceras. Ya de la primera clase salí encantada, con mucho trabajo…
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