Domingo, 03 Julio 2016 14:27

Un día cualquiera

Hoy nos levantamos antes. Tenemos que estar a las 8 en el hospital. Las extracciones no empiezan hasta las 8:30, pero quiero estar antes para ver si consigo que le pinchen el primero, no vaya a ser que le dé una hipoglucemia, ya que está sin comer desde las 12 de la noche y no puede tomar la medicación hasta después de la extracción. Eso supone que tenemos que salir de casa a las 7, por si pillamos atasco, y ya son las 6:30 porque se me han pegado las sábanas. No llego. Voy a dejar dormir a Daibel hasta que nos vayamos. Ya le cambio en el hospital. Voy a preparar desayuno (leche en un biberón y cereales) y comida (un tarrito con puré, cucharadita de harina de arroz y otra de semillas de lino y el bibe del agua). Me faltan dos baberos, un trapito para limpiarle y una cuchara. A la bolsa. Llevo pañales, toallitas, otro pijama, el bolsito con las medicaciones. ¿Hay suficientes cápsulas de hidrocortisona? Sí. Esto está listo. Voy a vestirme y a la vez llenaré la bombona de oxígeno. Pero cuidado, que si no la retiro a tiempo se congela y entonces sí…
Jueves, 30 Junio 2016 12:21

Un fin de curso inclusivo

Se acercaba el día de la exhibición de gimnasia rítmica y Manu iba inquietándose. Tal y como se temía, la entrenadora le dijo que Mel no haría la exhibición. Pero Manu dijo que eso no podía volver a pasar. Hacía un año que Mel se había mostrado muy frustrada, indicándole a su madre que ella debía estar en el tatami haciendo el ejercicio con su hermana y el resto de compañeras. Manu estaba empeñada en que este año la niña no volviera asentirse así. La profesora alegó que Mel no se había aprendido el ejercicio, a lo que Manu respondió: “¿A caso van a las olimpiadas? ¿Qué importa eso?”. Como vio que no estaba consiguiendo mucho, decidió hablar con la Concejala de Discapacidad del municipio. Tampoco lo vio muy claro. Manu, a la desesperada, aseguró que su hija haría el ejercicio y que, si hacía falta, saldría con ella. Y así pasó. Llegó el día de la exhibición y Manu salió de la mano con Mel al tatami. Estaba muy nerviosa y sentía mucha vergüenza porque el pabellón estaba lleno de gente. Se colocaron algo retiradas del resto del conjunto. Empezó la música y Manu, que no había ensayado ni…
Cuando Belén, de Lactancia en Unidades Neonatales, estaba montando su proyecto, me pasó un pequeño cuestionario para tener información sobre el apoyo que recibimos las madres de niños ingresados. El resultado, que ahora os muestro, es una reflexión sobre el papel que los profesionales de la salud desempeñan en el éxito o fracaso de la lactancia de bebés con necesidades especiales, que, probablemente, son los que más la necesitan. Aquí están mis respuestas: ¿Cómo fue el apoyo que recibió en el hospital acerca de la lactancia? Bueno en general pero, visto con el tiempo, mejorable. Mi hijo nunca se enganchó al pecho debido a su situación de salud, pero yo estuve sacándome leche durante dos meses y medio. Las primeras semanas en el hospital yo me sentí apoyada y conté con bastante información. Pregunté todas las dudas que me iban surgiendo y me respondían muy bien. Incluso, más o menos a la semana del nacimiento de mi hijo, una enfermera, sin yo preguntarle, me comentó que podía sacarme leche teniendo a mi hijo encima. Como estuvo ingresado más de dos meses en los que hubo rotaciones en el personal de enfermería que nos atendían, sé que tuve mucha suerte. Sé…
Siempre he pensado que el yoga no es para mí. Prejuicios. No podía saberlo si nunca lo había practicado. Pensaba que era una actividad poco dinámica, que requería mucha concentración, flexibilidad y consciencia al respirar. Cosas que no se me dan bien. No digo que no sea así, en su sentido más puro, pero no deja de ser una actividad de autoconocimiento en la que llegas hasta donde puedes, hasta donde estás preparada. Hasta donde yo puedo ahora, hasta donde está preparada mi familia a llegar, es a asistir con Daibel a prácticamente todas partes, pero eso, las actividades que quiera realizar tienen que estar pensadas para que él pueda estar presente. He tenido la suerte de conocer a Vito Maganto, una profesora de yoga que hace sesiones con bebés, embarazadas, en familia, para niños… Nuestro primer contacto fue telefónico. Ella me daría paso en la presentación que hice en Rivas del proyecto de Aguamarina, Mamamorfosis. Ahí ya había magia… Después a ella y otras mamás que participamos en aquella jornada, las ofrecí venir a mis clases de danza del vientre. Ella aceptó y gracias a eso nos hemos ido conociendo más. Como las clases las imparto a través del…
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