¡Soy una suertuda! Estoy rodeada de gente que quiere ayudarnos. DesdeEcology Call Vision, una plataforma de emprendedores ecosolidarios que promueven productos y servicios sostenibles con el medio ambiente, apoyando causas sociales locales, nos han propuesto una campaña para ayudarnos a pagar los tratamientos que Daibel necesita. En este post te cuento por qué me los han ofrecido, cómo va a funcionar la campaña y en qué consiste el sorteo que vamos a realizar. De quién ha sido la idea Conocí a Rosa, miembro del equipo Ecology Call Vision, hace 4 años cuando la Red de Recuperación de Alimentos de Rivas (RRAR) estaba arrancando y trabajamos para ponerla en marcha. Por aquel entonces, la crisis se había llevado por delante el negocio familiar de Rosa y estaba en pleno proceso de reinvención profesional. Yo la ayudé en lo que pude y siempre he sentido que fue poco. Yo estaba ya embarazada y, cuando Daibel nació de aquella forma inesperada, dejé toda mi vida aparcada, incluida a Rosa y a la RRAR. Siempre me he sentido mal por ello, porque dejé a muchas personas colgadas con diversos asuntos aquel septiembre de 2013. Sin embargo, Rosa se ha hartado siempre de decirme que yo la…
Lunes, 18 Julio 2016 15:22

13 meses de lactancia extraída

Después de mucho leer y charlar he llegado a la conclusión de que no hay dos lactancias iguales, ni si siquiera tratándose de hermanos. En internet se puede leer mucho sobre diferentes dificultades a las que las madres se pueden enfrentar: grietas, frenillo, crisis de lactancia, etc. Pero me cuesta encontrar historias como la que hoy os traigo. Quiero hacer visible que estos casos existen. Yo conozco al menos 3 y me parecen admirables. Cuando pensamos en lactancia se nos viene a la cabeza una madre amantando a su hijo o hija.  Podemos incluso pensar en una madre extrayéndose leche en el trabajo mientras su peque está en la escuela infantil. Pero es raro que se nos ocurra pensar en que hay bebés que se alimentan de lactancia materna exclusiva y prolongada sin succionarla en ningún momento del pecho de su madre. Hoy os cuento la historia de Izas y Hugo, una lactancia que duró 13 meses en los que la madre estuvo sacándose y almacenando leche todos los días para que su hijo tuviese lo que ella consideraba que era lo mejor. Hugo está afectado por el Síndrome de Wolf-Hirschhorn, una enfermedad rara de la que ya os hablé…
Como ya te he contado aquí, uno de mis mayores miedos cuando nació Daibel era no establecer un vínculo afectivo seguro después de separarnos tras el parto. En aquellos momentos lo viví con mucha frustración, pero el tiempo me ha permitido ver las cosas con perspectiva y darme cuenta de que hay cosas que se pueden hacer para compensar este hecho, como explica aquí  y aquí Maisa, de Lactancia en Unidades Neonatales, en unos textos que yo habría necesitado leer entonces. Aquí propongo 6 acciones que podemos realizar si hemos tenido que separarnos del bebé tras el nacimiento. 1. Método canguro Lo ideal es acudir lo antes posible al lugar en el que se encuentre el bebé y comenzar a hacer el método canguro el máximo tiempo que se pueda. A mi llegada a la unidad de neonatos, las enfermeras me propusieron colocar a mi hijo en mi pecho, en contacto piel con piel. Este método es muy beneficioso para cualquier bebé, para las circunstancias de Daibel era su mejor medicina. Elcontactopiel con piel ayuda a establecer la lactancia materna; permite que se sientan seguros, lo que ayuda a que cojan peso más rápido; y, también, estabiliza todas sus funciones…
Sábado, 09 Julio 2016 10:54

Danzar en tribu

Durante 8 años tomé clases de danza del vientre con Harizsa. Me encantaban, me entusiasmaban. Tuve la mejor de las profesoras, que me enseñó esta danza milenaria muy al detalle, dándome la oportunidad de aprender a bailar con casi todos los elementos que la acompañan (velo, alas de isis, crótalos, bastón, abanicos, sable…) y diferentes estilos (danza clásica egipcia, tribal, andalusí…). Se me daba bien y aprendía rápido. Parecía que esta danza estuviese dentro de mí desde siempre. Sustituí a Harizsa en algunas de sus clases, durante alguno de sus viajes, en su baja maternal, etc. Alguna vez me ofrecieron impartir clases más en serio, pero yo nunca quise. No quería convertir mi hobby en mi trabajo y, además, me parecía poco serio dedicarme a ello profesionalmente cuando en realidad yo no tengo una verdadera formación. Cuando Daibel nació dejé las clases. Eran en Móstoles y yo ya no podía desplazarme hasta allí. Dejé de bailar durante dos años y lo echaba mucho de menos, pero no veía la forma de retomar las clases, ni siquiera en Rivas. Un día recibí un mensaje de una usuaria del Banco del Tiempo de Rivas (BdT) diciéndome que quería aprender a bailar danza…
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